Emanciparse y comprar tu primera vivienda es uno de los mayores hitos financieros para cualquier joven en España. Sin embargo, el mercado inmobiliario en 2025 presenta desafíos importantes: los precios de la vivienda siguen al alza, los alquileres son altos y ahorrar para la entrada vivienda puede parecer un objetivo lejano.
A pesar del contexto económico actual, una planificación financiera estructurada permite a muchos jóvenes reunir el capital necesario para la entrada de su primera vivienda. En esta guía se analizan los pasos financieros necesarios para calcular la entrada de una vivienda, definir un plan de ahorro realista y reducir los errores más comunes en este proceso.

1. ¿Por qué es tan importante ahorrar para la entrada de la vivienda?
Antes de hablar de estrategias, es crucial entender por qué la entrada vivienda es un paso clave:
- Reduce la hipoteca: Cuanto mayor sea tu entrada inicial, menor será la cantidad que tendrás que financiar. Esto significa cuotas más bajas y menos intereses.
- Mejora tu perfil crediticio: Tener un ahorro suficiente muestra a los bancos que eres responsable y puedes manejar una hipoteca.
- Proporciona seguridad financiera: Disponer de capital propio evita depender de préstamos de alto interés o ayudas externas.
En España, la entrada media de una vivienda suele estar entre un 10 % y un 20 % del precio total, aunque muchos bancos piden un mínimo del más gastos asociados (notaría, impuestos, gestoría). Por ejemplo, para una vivienda de 200.000 €, necesitarás al menos 40.000 € solo para la entrada.
Requisitos reales de los bancos en España (2025)
En España, la mayoría de entidades financieras no financian el 100 % del valor de la vivienda. De forma general, los bancos conceden hasta el 80 % del valor de tasación o de compraventa (el menor de los dos), lo que obliga al comprador a aportar ahorro previo.
Además de la entrada, el comprador debe asumir gastos no financiables como impuestos, notaría, registro y gestoría, que suelen situarse entre un 10 % y un 15 % adicionales.
Esto significa que, para una vivienda de 200.000 €, el ahorro necesario puede situarse entre 60.000 € y 70.000 €, dependiendo de la comunidad autónoma y del tipo de vivienda.
2. Establece un presupuesto realista
El primer paso para ahorrar para comprar casa es saber cuánto puedes destinar al ahorro cada mes. Para ello:
- Analiza tus ingresos: Suma tu salario, trabajos extra o cualquier ingreso recurrente.
- Calcula tus gastos fijos: Alquiler, transporte, comida, estudios o actividades recurrentes.
- Define tu capacidad de ahorro: La diferencia entre ingresos y gastos fijos será tu punto de partida.
Una regla práctica para jóvenes es destinar entre el 20 % y el 30 % de tus ingresos al ahorro, ajustando según tu situación. La regularidad en el ahorro mensual permite construir capital de forma progresiva, independientemente de que las aportaciones iniciales sean reducidas.

3. Define tu objetivo de ahorro
Saber cuánto necesitas ahorrar es fundamental. Para calcular la entrada vivienda, sigue estos pasos:
- Investiga precios de vivienda: Mira portales como Idealista o Fotocasa para tener una idea realista de lo que quieres comprar.
- Calcula el porcentaje de entrada: Por ejemplo, el 20 % de 150.000 € serían 30.000 €.
- Incluye gastos adicionales: Notaría, impuestos y gestoría pueden sumar entre un 10 % y un 15 % adicional.
- Fija una meta temporal: Decide en cuántos años quieres reunir ese capital. Esto te ayudará a establecer cuánto ahorrar mensualmente.
4. Métodos de ahorro efectivos para jóvenes
Ahorrar para la entrada de una vivienda puede parecer difícil, pero existen métodos prácticos y flexibles para lograrlo:
a) Método del ahorro automático
- Configura transferencias automáticas a una cuenta de ahorro específica.
- Haz que el dinero se retire antes de que tengas la oportunidad de gastarlo.
- Esto crea disciplina y evita la tentación de usar esos fondos para otros gastos.

b) Método 0‑24
- Ahorra una pequeña cantidad diaria (aunque sea 1–2 €).
- El ahorro diario, aunque sea de importes reducidos, genera una acumulación mensual predecible que puede destinarse directamente al fondo para la entrada de la vivienda.
- El método 0‑24 consiste en apartar pequeñas cantidades cada día. Si quieres aprender más sobre cómo funciona este método y cómo aplicarlo a tu ahorro, puedes leer nuestro “artículo completo sobre el método 0‑24”
c) Reducción de gastos hormiga
- Identifica gastos pequeños pero frecuentes (cafés, snacks, suscripciones innecesarias).
- Calcula cuánto puedes ahorrar eliminándolos.
- Por ejemplo, 2 € al día durante un año representan 730 €, dinero que puedes destinar a la entrada vivienda.

d) Presupuesto de sobres o digital
- Divide tus gastos por categorías: ocio, alimentación, transporte y ahorro.
- Así sabrás exactamente cuánto puedes destinar a tu objetivo cada mes.
- Las apps de gestión de finanzas personales son una excelente herramienta para esto.
5. Trucos para maximizar tu ahorro
Además de métodos de ahorro, existen trucos financieros que te ayudarán a llegar más rápido a tu meta:
- Vende lo que no necesitas: Ropa, gadgets, libros o muebles antiguos.
- Busca ingresos extra: Trabajos freelance, clases particulares o ventas online.
- Aprovecha descuentos y cashback: Usa tarjetas que devuelvan parte del dinero o descuentos en compras esenciales.
- Evita deudas innecesarias: No uses créditos rápidos que generen intereses altos; prioriza el ahorro sobre el consumo.
- Fija mini objetivos: Ahorrar los primeros 1.000 €, luego los siguientes 5.000 €, etc. Te mantiene motivado y visualizas el progreso.

6. Cómo invertir tus ahorros de forma segura
Si tu horizonte es a medio plazo (3‑5 años), puedes considerar instrumentos financieros de bajo riesgo para que tu entrada vivienda crezca:
- Cuenta de ahorro de alto rendimiento: Aunque los intereses son bajos, tu capital está seguro.
- Depósitos a plazo fijo: Ofrecen rentabilidad garantizada por un periodo determinado.
- Fondos de inversión conservadores: Solo si comprendes el riesgo y tienes un horizonte mayor a 3 años.
Evita inversiones demasiado arriesgadas, ya que podrías perder dinero justo cuando lo necesites para la entrada.
Dónde guardar el dinero de la entrada (criterio bancario)
El dinero destinado a la entrada de una vivienda debe mantenerse en productos financieros líquidos y de bajo riesgo. Los bancos valoran positivamente que el ahorro esté disponible, sea demostrable y no proceda de créditos.
Los productos más habituales son:
- Cuentas remuneradas.
- Depósitos a corto plazo.
- Cuentas de ahorro separadas de la operativa diaria.
No se recomienda invertir este capital en productos volátiles si la compra está prevista en menos de cinco años, ya que una caída del mercado podría retrasar o impedir la operación.
7. Cómo mantener la motivación durante el ahorro
El proceso de ahorro para la entrada de una vivienda suele extenderse varios años, lo que hace necesario un seguimiento periódico del progreso y ajustes en el plan financiero.
- Visualiza tu objetivo: Crea un tablero o imagen de tu futura vivienda.
- Registra tus avances: Lleva un seguimiento mensual de cuánto has ahorrado.
- Celebra hitos: Cada 1.000 € o cada objetivo parcial alcanzado merece reconocimiento.
- Comparte tu meta: Amigos o familiares pueden motivarte y hacerte responsable del progreso.
8. Errores comunes que debes evitar
- No presupuestar correctamente: Muchos jóvenes subestiman gastos adicionales.
- Dejar el ahorro para “cuando sobre dinero”: La constancia es clave; automatizar evita la procrastinación.
- Gastar de más por caprichos: Cada pequeño gasto innecesario retrasa la meta de la entrada.
- No considerar gastos futuros: Mudanza, muebles y decoración también requieren planificación.

9. Plan de acción para ahorrar la entrada de tu vivienda en 2025
- Establece cuánto necesitas para la entrada y gastos asociados.
- Calcula cuánto puedes ahorrar al mes según tus ingresos y gastos.
- Elige un método de ahorro (automático, 0‑24 o sobres).
- Aplica trucos financieros para reducir gastos y aumentar ingresos.
- Evalúa opciones seguras de inversión para hacer crecer tu capital.
- Mantén motivación mediante registro y visualización de objetivos.
- Revisa tu progreso cada 3-6 meses y ajusta tu plan según sea necesario.
Aviso de responsabilidad
Aviso importante:
La información de este artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento financiero o hipotecario personalizado. Las condiciones bancarias, fiscales y económicas pueden variar según la situación personal y el momento del mercado. Antes de tomar decisiones relevantes, es recomendable consultar con un profesional financiero o una entidad bancaria.
Conclusión
Aunque el mercado inmobiliario presenta precios elevados, un plan de ahorro bien definido permite a muchos jóvenes reunir la entrada necesaria para acceder a su primera vivienda. Con un presupuesto realista, hábitos de ahorro efectivos, métodos prácticos como el método 0‑24 o la automatización, y algunos trucos financieros, los jóvenes pueden alcanzar su objetivo y dar el paso hacia la independencia.
El secreto no está en ahorrar cantidades enormes desde el principio, sino en constancia, planificación y disciplina. La aplicación constante de hábitos de ahorro y planificación financiera no solo facilita la compra de una vivienda, sino que mejora la capacidad de gestión económica a largo plazo.
